Lo que oyó fue asombroso; la melodía del Vals del Danubio Azul cantada claramente por los parlantes: ba da da da da, deet deet, deet deet . Su influencia se hizo sentir también en el rock, sobre el que incidió en forma decisiva, así como en la música africana. 108×61.jpg Un numeroso grupo de perros con las sillas de la Asociación Bichos Raros.