En su carta D’Rivera se refiere al período en el que el Che Guevara estuvo al mando de La Cabaña supervisando los «juicios revolucionarios» y la ejecución de los disidentes condenados, entre los que se encontraba su propio primo, color madrid quien sostiene que fue encarcelado en La Cabaña a causa de su condición de cristiano y que afirma haber sido testigo de la ejecución de gran cantidad de personas por el solo hecho de tener creencias cristianas.