Además, se convirtió en el líder histórico de la liga en acierto desde la línea de 3 puntos en una temporada, tras convertir 56 de 104 lanzamientos, un 53,8%, aunque no alcanzó los lanzamientos necesarios para contabilizarse oficialmente. Sin embargo, a partir del mes de enero cayeron drásticamente sus prestaciones debido a las lesiones, la falta de un sistema de juego claro y las malas relaciones dentro del vestuario, alcanzando finalmente un pobre balance de 42 victorias por 40 derrotas, insuficiente para alcanzar los play-offs, en lo que supuso un duro e inesperado revés para una franquicia considerada como aspirante al anillo a comienzos de curso.