Por un lado estaban Ramallets -ganador también del Trofeo Zamora de la Liga 1959-60-, Kubala, Luis Suárez -que ese año ganaría el Balón de Oro- y Eulogio Martínez, que habían ganado la segunda Copa de Ferias, y, por otro lado, Di Stéfano, Gento y Del Sol, que habían sido protagonistas ganando la quinta Copa de Europa. Habían pasado siete meses desde el enfrentamiento contra Polonia y España seguía teniendo una selección con grandes figuras que seguían cosechando triunfos en Europa con sus clubs.